Bodas Celtas

Como acto social y tribal, entre los celtas, cuando una muchacha entraba en una edad considerada apta para el casamiento, se organizaba un gran festín, al que se invitaban a todos los jóvenes solteros, la muchacha en un acto ritual con un profundo sentido místico escogía al que ya había elegido previamente, en recíproca correspondencia, y le ofrecía agua para que el joven se lavara las manos, este protocolo era el abierto compromiso ante parientes y tribu en general de que ambos se amaban y deseaban enlazar sus vidas con el rito matrimonial.
El hombre que se casaba debía aportar la dote, pero la mujer debía aportar igualmente en las mismas condiciones y cantidad, en caso de viudedad, cualquiera de los desposados que sobreviva al otro, solo podía disponer de su parte, mas el producto o beneficio de esa comunidad de bienes.
La expresión “Unión de Manos”, también llamada “Handfasting” en inglés, es usada para designar al acto ritual del enlace matrimonial célticos. Esta acción de unir las manos, proviene de antiguas connotaciones, como son las concepciones indoeuropeas sobre la fusión y armonización entre el hombre y la mujer. El signo del Infinito, usado en el acto final de la Unión de Manos” simboliza desde antiguo, dos círculos que representan al Sol (femenino) y a la Luna (masculino).

You can leave a response, or trackback from your own site.

Dejar un comentario

You must be logged in to post a comment.